Enviado por elwebmaster el 26 Noviembre, 2011 - 21:00
La noche había caído en el territorio más café de Chalco y era hora en que las mujeres y hombres ya sorbían la bebida de los sabios mientras uno de Los de La Casa del Café pregonaba: ¡Las cerezas están cambiando de color, se acerca un tiempo de cosecha… y de sabor!
El arpa, el requinto y las jaranas se afinaban entre aroma y alegría. Y en el primer son ya vibraban las fibras más finas de cada corazón. Caña Dulce y Caña Brava sin lugar a duda han sembrado la bravura del zapateado en la tarima de la casa y la dulzura en nuestro café.
Queremos agradecer a todos por envolver esta noche con su solidaridad con uno de los productos mexicanos que necesita ser consumido para favorecer la salud en nuestro país: el café.